¿Qué pasaría si un atleta decidiera cubrir los 42.195 metros de un maratón simplemente caminando? Pues que, si no se ha establecido límite horario, los jueces deberían esperar a que cruzara la línea de meta, adjudicarle un tiempo oficial y clasificarlo con el puesto conseguido. De hecho, son muchos ya los maratones populares en todo el mundo en los que participa gente que cubre el recorrido no tanto corriendo sino andando rápido. ¿Y si en lugar de un maratón fuera una prueba en pista de 10.000 metros? Exactamente lo mismo. ¿Y un 1.500? Lo mismo. ¿Y un 400 o incluso un 100? Lo mismo. Sería lo mismo aunque se tratara de una prueba con obstáculos. En ninguna parte del reglamento dice nada acerca de que no se pueda andar en lugar de correr. Pero... ¿y si se tratara de una prueba de marcha? ¿Que pasaría si alguien saliera en una prueba de marcha sencillamente caminando? Pues en ese caso, y en virtud del reglamento en vigor desde en 1995, sería descalificado por flexión. En otras palabras: sería expulsado de la prueba por tramposo. Es decir, que resulta que la única carrera del programa atlético en la que te descalifican si caminas es la marcha. Suena incluso más absurdo si lo dice un mejicano: "La única carrera del programa atlético en la que te descalifican si caminas es la caminata".lunes, 28 de agosto de 2006
Paradojas de la marcha
¿Qué pasaría si un atleta decidiera cubrir los 42.195 metros de un maratón simplemente caminando? Pues que, si no se ha establecido límite horario, los jueces deberían esperar a que cruzara la línea de meta, adjudicarle un tiempo oficial y clasificarlo con el puesto conseguido. De hecho, son muchos ya los maratones populares en todo el mundo en los que participa gente que cubre el recorrido no tanto corriendo sino andando rápido. ¿Y si en lugar de un maratón fuera una prueba en pista de 10.000 metros? Exactamente lo mismo. ¿Y un 1.500? Lo mismo. ¿Y un 400 o incluso un 100? Lo mismo. Sería lo mismo aunque se tratara de una prueba con obstáculos. En ninguna parte del reglamento dice nada acerca de que no se pueda andar en lugar de correr. Pero... ¿y si se tratara de una prueba de marcha? ¿Que pasaría si alguien saliera en una prueba de marcha sencillamente caminando? Pues en ese caso, y en virtud del reglamento en vigor desde en 1995, sería descalificado por flexión. En otras palabras: sería expulsado de la prueba por tramposo. Es decir, que resulta que la única carrera del programa atlético en la que te descalifican si caminas es la marcha. Suena incluso más absurdo si lo dice un mejicano: "La única carrera del programa atlético en la que te descalifican si caminas es la caminata".sábado, 26 de agosto de 2006
Un deporte para todos
domingo, 20 de agosto de 2006
Sean Hands revalida su título de campeón británico de 100 millas
Sean Hands ha revalidado su título de campeón británico de 100 millas al imponerse en la prueba disputada este fin de semana en la ciudad de Douglas (Isla de Man). Hands, que hace un mes se había impuesto en la Parish Walk, de 85 millas de recorrido, cubrió los 160,9 kilómetros del campeonato de gran fondo de la Race Walking Association británica en un tiempo de 19 horas 16 minutos y 3 segundos. Su triunfo se vio favorecido por el abandono de otro de los grandes favoritos. Robbie Callister. Segundo en la prueba fue el holandés Marcelino Sobczak, a una hora del vencedor, por lo que la medalla de plata fue para el tercer clasificado, Kevin Marshal.La campeona femenina fue la inglesa Sandra Brown con un tiempo de 19 horas 28 minutos y 38 segundos. Brown posee en la actualidad el récord mundial de la distancia en pista con 19 horas 0 minutos y 47 segundos. En total, 42 marchadores lograron cubrir la distancia dentro del límite de 24 horas.
Resultados hombres:
1.- Sean Hands 19:16:03 ; 2.- Marcelino Sobczak 20:16:19: 3.- Kevin Marshal 20:29:14: 4.- Michael George 20:34:00; 5.- Eammon Harkin 20:34:11; 6.- Jock Waddington 20:57:35; 7.- Frank Gulik 21:12:02.
Resultados mujeres:
Resultados mujeres:
1.- Sandra Brown 19:28:38; 2.- Sue Biggart 20:08:10: 3.- Catherine Lowey 20:50:26
Foto cortesía de Murray Lambden
viernes, 11 de agosto de 2006
Centrando el tema de una vez por todas
Normalmente, en nuestro país la marcha solo acostumbra a ser objeto de la atención de los medios de comunicación y de los amantes del deporte en general con motivo de la disputa de grandes competiciones internacionales y eso siempre y cuando se consigan medallas. Este acercamiento esporádico de los simples aficionados suele traer emparejdo el inicio de no pocas discusiones y controversias que tienen como principal tema el mayor o menor grado de cumplimiento del reglamento por parte de los marchadores. Conviene que centremos el tema de una vez por todas.
Para no hablar en abstracto tomemos como referencia la prueba masculina de 20km de los Campeonatos de Europa celebrados en Gotemburgo. ¿Puede decirse que los marchadores que terminaron en los primeros puestos marchaban efectivamente en contacto permanente con el suelo? Rotundamente no. Todos ellos perdían contacto. Lo demuestran claramente las imágenes ralentizadas que fueron emitidas por las diferentes cadenas de televisión. Cierto, esas imágenes no pueden ser utilizadas para reclamar descalificación alguna porque el reglamento es tajante al respecto: el juicio debe hacerse a simple vista. Pero que esas imágenes no sean utilizables por el juez no significa que queden anuladas al resto de los efectos. Son perfectamente válidas si lo que se pretende es comprobar algo tan simple como si la pérdida de contacto es un hecho o no. Porque, no lo olvidemos, los hechos no se discuten, se comprueban.
La discusión, si cabe, debe tomar como base esta premisa fundamental -la pérdida de contacto existe y es innegable- y centrarse en torno a esta pregunta y sus posibles respuestas: ¿de verdad los jueces no pueden, en la mayoría de los casos, apreciarla a simple vista?
Llegados a este punto, todas las opiniones son válidas y merecen ser escuchadas con respeto. En el caso anterior no. Repito: los hechos no se discuten, se comprueban. Cualquiera que, ya fuera por un equivocado sentido de la lealtad o por mero interés, tuviera la ocurrencia de intentar defender ante un círculo compuesto por intelectuales que en las pruebas internacionales de marcha no existe pérdida de contacto cuando todos pueden comprobar lo contrario haría el ridículo.
Centremos pues el tema de una vez y, por favor, no hagamos más el ridículo.
Para no hablar en abstracto tomemos como referencia la prueba masculina de 20km de los Campeonatos de Europa celebrados en Gotemburgo. ¿Puede decirse que los marchadores que terminaron en los primeros puestos marchaban efectivamente en contacto permanente con el suelo? Rotundamente no. Todos ellos perdían contacto. Lo demuestran claramente las imágenes ralentizadas que fueron emitidas por las diferentes cadenas de televisión. Cierto, esas imágenes no pueden ser utilizadas para reclamar descalificación alguna porque el reglamento es tajante al respecto: el juicio debe hacerse a simple vista. Pero que esas imágenes no sean utilizables por el juez no significa que queden anuladas al resto de los efectos. Son perfectamente válidas si lo que se pretende es comprobar algo tan simple como si la pérdida de contacto es un hecho o no. Porque, no lo olvidemos, los hechos no se discuten, se comprueban.
La discusión, si cabe, debe tomar como base esta premisa fundamental -la pérdida de contacto existe y es innegable- y centrarse en torno a esta pregunta y sus posibles respuestas: ¿de verdad los jueces no pueden, en la mayoría de los casos, apreciarla a simple vista?
Llegados a este punto, todas las opiniones son válidas y merecen ser escuchadas con respeto. En el caso anterior no. Repito: los hechos no se discuten, se comprueban. Cualquiera que, ya fuera por un equivocado sentido de la lealtad o por mero interés, tuviera la ocurrencia de intentar defender ante un círculo compuesto por intelectuales que en las pruebas internacionales de marcha no existe pérdida de contacto cuando todos pueden comprobar lo contrario haría el ridículo.
Centremos pues el tema de una vez y, por favor, no hagamos más el ridículo.
jueves, 10 de agosto de 2006
Plata para García Bragado, pero TVE ha querido que viéramos a estos
Después de que ayer, durante la retransmisión en directo y después en el Telediario, los periodistas desplazados a Gotemburgo anunciaran repetidamente que en los 50km los marchadores españoles tenían posibilidades de sumar alguna medalla más en estos Campeonatos de Europa de Atletismo, hoy TVE, en una singular muestra de coherencia, ha mantenido su programación habitual en La2 y en lugar de la retransmisión de la prueba nos ha obsequiado, entre otras cosas, con la emisión de un nuevo e interesantísimo capítulo de “Dawson crece”. Para los que no han visto la serie, se trata de las aventuras de un grupo de adolescentes cuyas conversaciones resultan más propias de adultos a punto de suicidarse a base de barbitúricos que de desocupados estudiantes de instituto. La serie debe de estar a punto de acabar porque después de unas cuantas temporadas creo que ya todos han follado con todos y es de suponer que los guionistas entenderán que iniciar una nueva ronda sería ya un alarde excesivo. Pero mientras en Gotemburgo Jesús Angel García Bragado marchaba bajo la lluvia para conseguir una medalla de plata para España, TVE quería que los españoles viéramos a estos capullos de la foto.
Resultados: 1.- Diniz, Yohan (FRA) 3:41:39 (PB); 2.- García, Jesús Ángel (ESP) 3:42:48 (SB); 3.- Andronov, Yuriy (RUS) 3:43:26; 4.- Nymark, Trond (NOR) 3:44:17; 5.- Odriozola, Mikel (ESP) 3:46:34; 6.- Magdziarczyk, Roman (POL) 3:47:37; 7.- de Luca, Marco (ITA) 3:48:08 (PB); 8.- Korcok, Peter (SVK) 3:51:16 (SB); 9.- Kanaykin, Vladimir (RUS) 3:51:51 ; 10.- Sudol, Grzegorz (POL) 3:53:33; 11.- Cafagna, Diego (ITA) 3:55:22 (SB); 12.- Svensson, Fredrik (SWE) 3:56:15 (SB); 13.- Janevics, Ingus (LAT) 3:56:32 (PB); 14.- Kinnunen, Jarkko (FIN) 3:56:54 (PB); 15.- Boulanger, David (FRA) 3:57:08; 16.- Stsepanchuk, Andrei (BLR) 3:57:27; 17.- Kalka, Kamil (POL) 4:01:28; 18.- Bruvelis, Ugis (LAT) 4:02:03; 19.- Costa, Jorge (POR) 4:03:48: 20.- Pereira, António (POR) 4:07:46; 21.- Holusa, Milos (CZE) 4:12:11
Retirados: Cambil, José Alejandro (ESP); Schwazer, Alex (ITA); Kempas, Antti (FIN); Martins, Pedro (POR) y Rakovic, Aleksandar (SER).
Descalificados: Riva, Eddy (FRA) y Nizhegorodov, Denis (RUS)
Retirados: Cambil, José Alejandro (ESP); Schwazer, Alex (ITA); Kempas, Antti (FIN); Martins, Pedro (POR) y Rakovic, Aleksandar (SER).
Descalificados: Riva, Eddy (FRA) y Nizhegorodov, Denis (RUS)
miércoles, 9 de agosto de 2006
Turova le "gana" a Brugnetti
Bernardo José Mora
Segunda prueba de marcha de los Campeonatos de Europa de Atletismo. Esta vez los 20km de mujeres. Veintidós participantes, entre ellas tres españolas: María Vasco, María José Poves y Beatriz Pascual. Igual que ayer me dispongo a hacer de cronista deportivo y crítico televisivo. A aquellos que estén intrigados por saber si tras la agotadora y un tanto frustrante experiencia de ayer he decidido reconsiderar mi anunciada dimisión como juez y volver a actuar como tal hoy les resuelvo en seguida sus dudas. En efecto. Llevo las tarjetas rojas en el bolsillo. Alguien tiene que cantar las verdades y esa ingrata tarea está visto que el destino me la tenía reservada a mí. A otros les toca hacer el papel de pelotas, mamporreros, calzonazos o, simple y llanamente, tontos de capirote. Así es la vida. Disculpad que yo, humildemente, prefiera mejores compañías que las de cuatro infelices que intelectualmente no tienen media bofetada. Y ahora silencio, que TVE parece que va a conectar con Gotemburgo por fin.
Son las 17:29. La carrera ha empezado hace catorce minutos, pero por entonces TVE estaba todavía ocupada retransmitiendo la etapa reina de la Vuelta Ciclista a Burgos, con llegada en las Lagunas de Neila nada menos. (Es de suponer que conforme a la habitual política de retransmisiones seguida por la televisión pública, los costes de la misma más el abono de las correspondientes comisiones por publicidad habrán corrido a cuenta de los propios organizadores de la Vuelta. Un negocio, vaya.) Y para colmo la retransmisión era en diferido, conque ya me dirán si no podían haberla iniciado un poco antes y darles a las chicas de la marcha el mismo tratamiento que les dieron ayer a los chicos. Discriminación, dirán algunos. Yo me inclino por achacarlo más bien a la triste ineptitud de los responsables. De los diez minutos de anuncios previos prefiero no comentar nada.
Bueno, Parra, Riveras y Cacho siguen al aparato un día más. Para empezar, imágenes del estadio y del público durante un par de minutos. Información adicional: 19 grados centígrados y 70 por ciento de humedad en Gotemburgo. Y ahora nos dan la salida en diferido, ya te cagas. Ah, menos mal, solo es un resumen y después de ver como Turova –Riveras dice que tanto se puede llamarla Turova como Turava y yo la llamaré Turova- coge la cabeza y pasa en 9:00 los dos kilómetros -ya con 18 segundos de ventaja sobre las que la persiguen-, recuperamos el directo. La bielorrusa pasa los 5 kilómetros en 21:46, seguida a 45 segundos más o menos de un grupo de marchadoras en el que están Vasco, Ginko, Rigaudo, Seeger y Korzenioska. Poves pasa a 1:15 y Pascual a 1:37. Y ahora las semifinales de 400 meros vallas, qué interesante.
Volvemos a la marcha y antes de poder ver algo más que un plano general del circuito Por fortuna solo son dos anuncios. Antes de regresar al estadio para ver la presentación de las saltadores de triple me da tiempo de estrenarme como juez y sacar tres tarjetas al tercer grupo de marchadoras, entre ellas a la portuguesa Feitor. Desde luego, hay que reconocer que la labor de juez es ciertamente difícil: no me ha dado tiempo de apuntar el dorsal de las otras.
Media hora de carrera y Vasco se ha quedado. Me parece que nos quedamos sin medalla. Rigaudo, Kaniskina y Ginko –que, por cierto, es la mujer que tiene la plusmarca mundial de 50km con 4:19- persiguen como pueden a Turava, que ya les lleva un minuto de ventaja. Más 400 vallas y ahora con un español, nos podemos preparar... Y encima queda último. Al menos no hay entrevista y volvemos al circuito para ver a las marchadoras. Llevamos ya 35 minutos de carrera y Elena Ginko es descalificada por los jueces de verdad. Carlota Castrejana salta triple. Que lo haga rápido.
Son las 17:29. La carrera ha empezado hace catorce minutos, pero por entonces TVE estaba todavía ocupada retransmitiendo la etapa reina de la Vuelta Ciclista a Burgos, con llegada en las Lagunas de Neila nada menos. (Es de suponer que conforme a la habitual política de retransmisiones seguida por la televisión pública, los costes de la misma más el abono de las correspondientes comisiones por publicidad habrán corrido a cuenta de los propios organizadores de la Vuelta. Un negocio, vaya.) Y para colmo la retransmisión era en diferido, conque ya me dirán si no podían haberla iniciado un poco antes y darles a las chicas de la marcha el mismo tratamiento que les dieron ayer a los chicos. Discriminación, dirán algunos. Yo me inclino por achacarlo más bien a la triste ineptitud de los responsables. De los diez minutos de anuncios previos prefiero no comentar nada.
Bueno, Parra, Riveras y Cacho siguen al aparato un día más. Para empezar, imágenes del estadio y del público durante un par de minutos. Información adicional: 19 grados centígrados y 70 por ciento de humedad en Gotemburgo. Y ahora nos dan la salida en diferido, ya te cagas. Ah, menos mal, solo es un resumen y después de ver como Turova –Riveras dice que tanto se puede llamarla Turova como Turava y yo la llamaré Turova- coge la cabeza y pasa en 9:00 los dos kilómetros -ya con 18 segundos de ventaja sobre las que la persiguen-, recuperamos el directo. La bielorrusa pasa los 5 kilómetros en 21:46, seguida a 45 segundos más o menos de un grupo de marchadoras en el que están Vasco, Ginko, Rigaudo, Seeger y Korzenioska. Poves pasa a 1:15 y Pascual a 1:37. Y ahora las semifinales de 400 meros vallas, qué interesante.
Volvemos a la marcha y antes de poder ver algo más que un plano general del circuito Por fortuna solo son dos anuncios. Antes de regresar al estadio para ver la presentación de las saltadores de triple me da tiempo de estrenarme como juez y sacar tres tarjetas al tercer grupo de marchadoras, entre ellas a la portuguesa Feitor. Desde luego, hay que reconocer que la labor de juez es ciertamente difícil: no me ha dado tiempo de apuntar el dorsal de las otras.
Media hora de carrera y Vasco se ha quedado. Me parece que nos quedamos sin medalla. Rigaudo, Kaniskina y Ginko –que, por cierto, es la mujer que tiene la plusmarca mundial de 50km con 4:19- persiguen como pueden a Turava, que ya les lleva un minuto de ventaja. Más 400 vallas y ahora con un español, nos podemos preparar... Y encima queda último. Al menos no hay entrevista y volvemos al circuito para ver a las marchadoras. Llevamos ya 35 minutos de carrera y Elena Ginko es descalificada por los jueces de verdad. Carlota Castrejana salta triple. Que lo haga rápido.
Treinta segundos de marcha y otra semifinal de 400 vallas con un español. También último. Joder, qué racha. Y ahora las correspondientes entrevistas a cargo de Lourdes -me cae bien esta tía- amenizadas con una nueva e insufrible repetición. Entrega de medallas de los 10.000 metros. Las marchadores ya han pasado el ecuador de la prueba y nosotros sin enterarnos. Venga, más triple, ahora una griega, menudo día llevamos..
Turava ha pasado por los 10 kilómetros en 42:47 y ya le han subido una tarjeta roja al panel. De hecho, las tres primeras van ya con una tarjeta. Vasco cuarta sin tarjetas. Yo le muestro una a Rigaudo y Kaniskina por pérdida de contacto. Ahora un vídeoclip atlético cosecha propia de TVE con la cagada de los vallistas y más publicidad.
Tarjeta roja –de las mías- a Korzemoiska por pérdida de contacto. Ahora Vasco es quinta. Tras la noruega Platzer. Pasan una tras otra por el kilómetro 12. Tarjeta roja a Platzer y –lo siento, tengo que ser imparcial y era demasiado evidente- a Vasco, las dos por pérdida de contacto. Más triple. Castrejana, una griega, una rusa… Oigan, ¿no se habrán olvidado de la marcha, verdad? Y ahora las semifinales de 100 metros femeninos. Repito lo que escribí ayer. Con toda la tropa que TVE tiene desplazada a Gotemburgo, ¿no se les ha ocurrido enviar a algún becario al circuito, que está a la vuelta de la esquina, para que nos vaya informando de lo que sucede cuando el tarado del realizador no enchufa la señal de las cámaras? Señores, les recuerdo que una española está luchando por una medalla.
Por fin. Turova pasa los 15 kilómeros en 1:04:32. En seguida, sin embargo, nos vamos a publicidad otra vez. Así no hay quien haga de cronista, francamente. Y ahora salto de altura y más 100. ¡¡Y triple!! Venga, por si no nos bastaba con un salto ahí van cuatro uno detrás de otro.
Turava ha pasado por los 10 kilómetros en 42:47 y ya le han subido una tarjeta roja al panel. De hecho, las tres primeras van ya con una tarjeta. Vasco cuarta sin tarjetas. Yo le muestro una a Rigaudo y Kaniskina por pérdida de contacto. Ahora un vídeoclip atlético cosecha propia de TVE con la cagada de los vallistas y más publicidad.
Tarjeta roja –de las mías- a Korzemoiska por pérdida de contacto. Ahora Vasco es quinta. Tras la noruega Platzer. Pasan una tras otra por el kilómetro 12. Tarjeta roja a Platzer y –lo siento, tengo que ser imparcial y era demasiado evidente- a Vasco, las dos por pérdida de contacto. Más triple. Castrejana, una griega, una rusa… Oigan, ¿no se habrán olvidado de la marcha, verdad? Y ahora las semifinales de 100 metros femeninos. Repito lo que escribí ayer. Con toda la tropa que TVE tiene desplazada a Gotemburgo, ¿no se les ha ocurrido enviar a algún becario al circuito, que está a la vuelta de la esquina, para que nos vaya informando de lo que sucede cuando el tarado del realizador no enchufa la señal de las cámaras? Señores, les recuerdo que una española está luchando por una medalla.
Por fin. Turova pasa los 15 kilómeros en 1:04:32. En seguida, sin embargo, nos vamos a publicidad otra vez. Así no hay quien haga de cronista, francamente. Y ahora salto de altura y más 100. ¡¡Y triple!! Venga, por si no nos bastaba con un salto ahí van cuatro uno detrás de otro.
Volvemos por fin al circuito cuando ya llevamos 1 hora y 17 minutos. Última vuelta. Riskina y Rigaudo marchan codo con codo peleando por la plata. Platzer viene detrás pero de qué manera. Vasco séptima. Turava es la que marcha mejor de todas con diferencia. Pasa los 19 kilómetros en 1:22 y un minuto después -ya me temía yo que esto no iba acabar acabar bien- le sacó la tarjeta roja por pérdida de contacto. Y ya digo que es la que marchaba mejor, cómo está el patio, Dios. Y ahora, qué oportunos, un video clibp de los 100 metros y el salto de altura de un jodido sueco.
Volvemos rápidamente al circuito. Kaniskina se marcha hacia la medalla de plata y Turava afronta ya la llegada al estadio bastante tranquila. Como que todavía esta en el circuito y ya va saludando. Termina con 1:27:04. Le habria ganado ayer a Brugnetti. Kaniskina entra en el estadio seguida de Rigaudo. Gregorio Parra exclama: “Cómo va la italiana. Qué trabajo para los jueces, que no ven… En la bajada venía corriendo, no marchando, sino corriendo”.
No sabemos nada de Maria Vasco ni de las demás españolas y como no tenemos a nadie que nos lo diga nos vamos de nuevo al triple para entretener la espera. Finalmente, María llega decimoquinta. Venga, vamos a hacer otra entrevista. Total, solo quedan por llegar Poves y Pascual. Me quedo con una nueva frase de Gregorio Parra al ver llegar a meta feliz y sonriente a Beatriz en el puesto vigésimo: “Una parte importante del deporte es disfrutar”. No, si al final acabaremos echándote de menos, Gregorio.
Volvemos rápidamente al circuito. Kaniskina se marcha hacia la medalla de plata y Turava afronta ya la llegada al estadio bastante tranquila. Como que todavía esta en el circuito y ya va saludando. Termina con 1:27:04. Le habria ganado ayer a Brugnetti. Kaniskina entra en el estadio seguida de Rigaudo. Gregorio Parra exclama: “Cómo va la italiana. Qué trabajo para los jueces, que no ven… En la bajada venía corriendo, no marchando, sino corriendo”.
No sabemos nada de Maria Vasco ni de las demás españolas y como no tenemos a nadie que nos lo diga nos vamos de nuevo al triple para entretener la espera. Finalmente, María llega decimoquinta. Venga, vamos a hacer otra entrevista. Total, solo quedan por llegar Poves y Pascual. Me quedo con una nueva frase de Gregorio Parra al ver llegar a meta feliz y sonriente a Beatriz en el puesto vigésimo: “Una parte importante del deporte es disfrutar”. No, si al final acabaremos echándote de menos, Gregorio.
Resultados: 1.- Turava, Ryta (BLR) 1:27:08; 2.- Kaniskina, Olga (RUS) 1:28:35; 3.- Rigaudo, Elisa (ITA) 1:28:37 (SB); 4.- Plätzer, Kjersti (NOR) 1:28:45 (SB); 5.- Stef, Claudia (ROM) 1:29:27 (SB); 6.- Zimmer, Sabine (GER) 1:29:56; 7.- Korzeniowska, Sylwia (POL) 1:30:31 (NR); 8.- Santos, Vera (POR) 1:30:41 (PB); 9.- Dukure, Jolanta (LAT) 1:31:02 (NR); 10.- Seeger, Melanie (GER) 1:31:29; 11.- Groza, Ana Maria (ROM) 1:31:35; 12.- Henriques, Inês (POR) 1:31:58; 13.- Malíková, Zuzana (SVK) 1:32:14 (NR); 14.- Feitor, Susana (POR) 1:32:19; 15.- Vasco, María (ESP) 1:32:50; 16.- Orsini, Gisella (ITA) 1:33:10 (SB); 17.- Kolpakova, Galina (RUS) 1:33:39; 18.- Giordano, Rossella (ITA) 1:33:56; 19.- Povés, María José (ESP) 1:35:03; 20.- Pascual, Beatriz (ESP) 1:36:03 (SB); 21.- Milusauskaite, Sonata LTU 1:36:20; 22.- Svensson, Monica (SWE) 1:38:25. Desc.: Ginko, Elena (BLR).
martes, 8 de agosto de 2006
Felicidades (pero esto no es marcha)

Bernardo José Mora
Con motivo de los Campeonatos de Europa, he decidido tomar papel y bolígrafo y sentarme ante el televisor -tengo un aparato común y corriente y una antena de las de antes, así que va a tener que ser por La2- y ejercer para los lectores de “En marcha” la triple función de comentarista deportivo, juez de atletismo y crítico televisivo.
Con motivo de los Campeonatos de Europa, he decidido tomar papel y bolígrafo y sentarme ante el televisor -tengo un aparato común y corriente y una antena de las de antes, así que va a tener que ser por La2- y ejercer para los lectores de “En marcha” la triple función de comentarista deportivo, juez de atletismo y crítico televisivo.
Según la programación televisiva que aparece en las últimas páginas del periódico de hoy, la retransmisión por La 2 empieza a las 17:15, la misma hora a la que se da la salida de los 20km.
TVE conecta con Gotemburgo a las 17:10, cinco minutos antes de lo previsto, cosa que es de agradecer. Retransmiten la jornada Gregorio Parra, Ernest Riveras y Fermín Cacho. Llueve sobre Gotemburgo. Solo diecinueve marchadores en la línea de salida. Caben todos uno al lado del otro. Ahí están Paquillo Fernández, Juanma Molina y Benjamín Sánchez. Entre sus rivales, el italiano Brugnetti, el alemán Hohne, el noruego Tysse y el trío de rusos.
17:15 h. Salida. 22 grados centígrados. 75 por ciento de humedad. El primer kilómetro, todavía en la pista y con el rumano Casandra en cabeza del pelotón se pasa en 3:59. Los comentaristas recuerdan que estuvo sancionado por dopaje, empezamos bien. En seguida, el rumano deja su lugar a los favoritos, a los que las cámaras enfocan ya de cerca. Tarjeta roja a Brugnetti, Hohne, Tysse y Paquillo por pérdida de contacto flagrante (recordad que hoy también soy juez). El segundo kilómetro, nada más salir del estadio, se pasa en 8:15. El tercero en 12:16 ya con Paquillo tirando y Hohne flexionando descaradamente. Paquillo se va y al grupo perseguidor se le suman marchadores que vienen por detrás.
TVE conecta con Gotemburgo a las 17:10, cinco minutos antes de lo previsto, cosa que es de agradecer. Retransmiten la jornada Gregorio Parra, Ernest Riveras y Fermín Cacho. Llueve sobre Gotemburgo. Solo diecinueve marchadores en la línea de salida. Caben todos uno al lado del otro. Ahí están Paquillo Fernández, Juanma Molina y Benjamín Sánchez. Entre sus rivales, el italiano Brugnetti, el alemán Hohne, el noruego Tysse y el trío de rusos.
17:15 h. Salida. 22 grados centígrados. 75 por ciento de humedad. El primer kilómetro, todavía en la pista y con el rumano Casandra en cabeza del pelotón se pasa en 3:59. Los comentaristas recuerdan que estuvo sancionado por dopaje, empezamos bien. En seguida, el rumano deja su lugar a los favoritos, a los que las cámaras enfocan ya de cerca. Tarjeta roja a Brugnetti, Hohne, Tysse y Paquillo por pérdida de contacto flagrante (recordad que hoy también soy juez). El segundo kilómetro, nada más salir del estadio, se pasa en 8:15. El tercero en 12:16 ya con Paquillo tirando y Hohne flexionando descaradamente. Paquillo se va y al grupo perseguidor se le suman marchadores que vienen por detrás.
Paquillo pasa los 5km en 20:11 y el grupo, del que tira el ruso Bakulin, al que ahora mismo le endoso una tarjeta roja por pérdida de contacto, lo hace a 11 segundos. Molina, que viene algo más atrás, también marcha mal. Tarjeta roja. (Llegados a este punto, Ernest Riveras recuerda los entrenamietos y competiciones que ha llevado a cabo Paquillo a lo largo de este año en diferentes partes del mundo –Polonia, Sudáfrica, Marruecos, la China…- y pide para él el “Trofeo Willy Fogg al atleta más viajero”. Por mí de acuerdo, pero el protagonista de “La vuelta al mundo en ochenta días” se llamaba Phileas Fogg. Willy es el de la serie de dibujos animados.)
En ese momento se corta la retransmisión de la marcha porque empiezan las semifinales de 800 metros femeninos. Mayte Martínez se clasifica para la final. ¿Es necesario que nos repitan la recta final cuatro veces? Encima, la entrevista a pie de pista Lourdes García Campos y como no se oye bien a Mayte, Riveras pide que lo repita todo. Ocho minutos después volvemos al circuito. Paquillo tiene ya 25 segundos de ventaja y Parra, Riveras y Cacho siguen con sus habituales obviedades, aderezadas con algunas estadísticas (al menos hay que agradecer que lleven papeles). Más 800. En esta ocasión nos perdonan las repeticiones y volvemos rápidamente al circuito para ver pasar a Paquillo los 10km en 39:30 (19:19 en el último 5, ya te cagas). Poco después descalifican al bielorruso Talashka. ¡Hay jueces! ¡Hay jueces!
Nos vamos a publicidad, Dios, me temo lo peor, pero afortunadamente volvemos solo un minuto después. La realización se centra entonces en la pizarra que refleja la situación de la carrera. Hay ocho tarjetas rojas –de jueces de verdad, quiero decir- y una de ellas es de Molina, mal asunto. Ahora vemos un salto de longitud de un italiano y entre eso y la primera semifinal de los 100 metros nos muestran al grupo perseguidor de la marcha, que a los doce kilómetros y con Molina tirando, va a un minuto de Paquillo. De Brugnetti, Hohne y Tysse nunca más se supo.
Después del 100 las imágenes de la tele nos devuelven a la marcha con un nuevo ruso encabezando ahora el grupo. Marcha fatal. Tarjeta roja también para él. Y para los demás que le acompañan. Y a partir de aquí renuncio a seguir haciendo de juez. Es demasiado cansado (supongo esto va por grados y hasta que no llegue a juez internacional no me podré pasar la totalidad de las pruebas tocándome los huevos).
Cinco kilómetros para meta. Los 15 los ha pasado primero Paquillo en 58:55. Ernest Riveras avisa que Molina lleva ya dos tarjetas rojas (tres con la mía, pero ya he dimitido). Más semifinales de 100 metros.
Por cierto, que llevamos ya una hora larga de carrera y nadie se ha molestado en contar en qué puesto va y cuáles son los parciales de Benjamín Sánchez. TVE tiene tres tíos en la cabina de comentaristas, una tía a pie de pista para hacer entrevistas y al menos un tío más que sale en el telediario de la noche haciendo un resumen y no tienen narices de enviar a ninguno de ellos al circuito para que a través de un teléfono móvil vaya dando novedades.
Kilómetro 16. Molina descalificado. El ruso Borchin se destaca del grupo marchando como Dios le ha dado buenamente a entender sin que nadie pueda seguirle y sin que ningún juez diga ni mu. Con el oro y la plata más o menos seguras, el bronce se lo van a tener que jugar a ver quién corre más entre el portugués Vieira y Burayev, el segundo ruso. Gregorio Parra me debe de haber leído el pensamiento porque recuerda que la marcha es la única especialidad dentro del atletismo en la que los resultados dependen en gran medida de la “pura subjetividad” (sic). A parte de eso, ningún comentario -crítico o no- sobre el estilo de los marchadores.
En fin, que Paquillo entra en el estadio para ganar con 1:19:09; segundo es Borchin a 51 segundos y Vieira consigue la tercera plaza a un minuto. Las cámaras dejan de enfocar por un momento a los marchadores que van llegando para dar una imagen de Juanma llorando. De lo que hace Benjamín no nos enteramos hasta el mismo momento en que entra en meta y aún así no lo acabamos de tener claro porque nuestros comentaristas se han descontado.
Y eso es todo. Felicidades a Paquillo, pero, como he dicho en el título, esto no es marcha.
Resultados
1.- Fernández, Francisco Javier (ESP) 1:19:09; 2.- Borchin, Valeriy (RUS) 1:20:00 (PB); 3.- Vieira, João (POR) 1:20:09 (NR); 4.- Burayev, Viktor (RUS) 1:20:12; 5.- Bakulin, Sergey (RUS) 1:20:50; 6.- Tóth, Matej (SVK) 1:21:39 (SB); 7.- Tysse, Erik (NOR) 1:22:13; 8.- Rubino, Giorgio (ITA) 1:22:34; 9.- Charnou, Siarhei (BLR) 1:23:03; 10.- Langlois, Denis (FRA) 1:24:06 (SB); 11.- Höhne, André (GER) 1:24:35;
12.- Filipovic, Predrag (SER)1:25:16; 13.- Sánchez, Benjamín (ESP)1:25:58; 14.- Yrin, Andriy (UKR) 1:26:20; 15.- Casandra, Silviu (ROM) 1:26:36; 16.- Çelik, Recep (TUR) 1:27:18; 17.- Brugnetti, Ivano (ITA) 1:27:42; Desc: Molina, Juan Manuel (ESP) y Talashka, Andrei (BLR).
Por cierto, que llevamos ya una hora larga de carrera y nadie se ha molestado en contar en qué puesto va y cuáles son los parciales de Benjamín Sánchez. TVE tiene tres tíos en la cabina de comentaristas, una tía a pie de pista para hacer entrevistas y al menos un tío más que sale en el telediario de la noche haciendo un resumen y no tienen narices de enviar a ninguno de ellos al circuito para que a través de un teléfono móvil vaya dando novedades.
Kilómetro 16. Molina descalificado. El ruso Borchin se destaca del grupo marchando como Dios le ha dado buenamente a entender sin que nadie pueda seguirle y sin que ningún juez diga ni mu. Con el oro y la plata más o menos seguras, el bronce se lo van a tener que jugar a ver quién corre más entre el portugués Vieira y Burayev, el segundo ruso. Gregorio Parra me debe de haber leído el pensamiento porque recuerda que la marcha es la única especialidad dentro del atletismo en la que los resultados dependen en gran medida de la “pura subjetividad” (sic). A parte de eso, ningún comentario -crítico o no- sobre el estilo de los marchadores.
En fin, que Paquillo entra en el estadio para ganar con 1:19:09; segundo es Borchin a 51 segundos y Vieira consigue la tercera plaza a un minuto. Las cámaras dejan de enfocar por un momento a los marchadores que van llegando para dar una imagen de Juanma llorando. De lo que hace Benjamín no nos enteramos hasta el mismo momento en que entra en meta y aún así no lo acabamos de tener claro porque nuestros comentaristas se han descontado.
Y eso es todo. Felicidades a Paquillo, pero, como he dicho en el título, esto no es marcha.
Resultados
1.- Fernández, Francisco Javier (ESP) 1:19:09; 2.- Borchin, Valeriy (RUS) 1:20:00 (PB); 3.- Vieira, João (POR) 1:20:09 (NR); 4.- Burayev, Viktor (RUS) 1:20:12; 5.- Bakulin, Sergey (RUS) 1:20:50; 6.- Tóth, Matej (SVK) 1:21:39 (SB); 7.- Tysse, Erik (NOR) 1:22:13; 8.- Rubino, Giorgio (ITA) 1:22:34; 9.- Charnou, Siarhei (BLR) 1:23:03; 10.- Langlois, Denis (FRA) 1:24:06 (SB); 11.- Höhne, André (GER) 1:24:35;
12.- Filipovic, Predrag (SER)1:25:16; 13.- Sánchez, Benjamín (ESP)1:25:58; 14.- Yrin, Andriy (UKR) 1:26:20; 15.- Casandra, Silviu (ROM) 1:26:36; 16.- Çelik, Recep (TUR) 1:27:18; 17.- Brugnetti, Ivano (ITA) 1:27:42; Desc: Molina, Juan Manuel (ESP) y Talashka, Andrei (BLR).
domingo, 6 de agosto de 2006
El mito del chip prodigioso

Bernardo José Mora
Cada vez que en una competición de marcha de carácter internacional se produce un escándalo que da lugar a diferentes posicionamientos a favor y en contra de la eliminación de nuestra especialidad de los grandes eventos deportivos (léase Juegos Olímpicos), sale alguien asegurando tener la solución definitiva para el problema: la utilización de un chip electrónico que, colocado en las zapatillas, revelaría objetivamente si el atleta en cuestión pierde o no contacto con el suelo. Pero… ¿alguien ha visto alguna vez ese chip? ¿De verdad existe? ¿O se trata más bien de un mito al estilo de la piedra filosofal o –ya en la historia más reciente- el automóvil que funciona con agua del grifo?
Con todo, cabe también preguntarse si, de existir, su utilización sería factible. Yo no lo creo, francamente. Y no solo porque en mi opinión la solución al problema no está tanto en el recurso a la utilización de medios tecnológicos como en la toma de decisiones valientes por parte de federativos y jueces, los primeros en la línea de aumentar las distancias sobre las que se disputan las pruebas y los segundos aplicando el reglamento a todos por igual. Para empezar, el empleo del supuesto chip prodigioso obligaría a una redefinición –explícita o tácita- de lo que es la marcha. Porque este sistema, más que determinar la legalidad o ilegalidad de la técnica de un marchador, lo que haría realmente es cuantificarla en términos de infracciones puntuales. Es decir, computaría el número de pasos que el marchador habría efectuado sin respetar la regla del contacto permanente con el suelo. Una vez contados todos, ¿qué número de pasos “antirreglamentarios” se supone que debería permitirsele dar a un marchador antes de proceder a descalificarlo? ¿Veinte, treinta, cuarenta...? ¿Cien en los veinte kilómetros y doscientos en los cincuenta? Pongamos que ese número se estableciera a partir de un porcentaje fijo para todas las pruebas. ¿Qué tal un uno por ciento? Eso significaría que a partir de ese momento la marcha sería de hecho una progresión de pasos efectuada de tal forma que el contacto con el suelo se mantuviese sin interrupción en un 99 por ciento de los mismos. Un disparate. Y ya no hablemos del sinsentido que supondría dar por bueno que para juzgar de forma efectiva la marcha se tuviera que empezar aceptando que en esas pruebas se pudiese correr un poco.
Cada vez que en una competición de marcha de carácter internacional se produce un escándalo que da lugar a diferentes posicionamientos a favor y en contra de la eliminación de nuestra especialidad de los grandes eventos deportivos (léase Juegos Olímpicos), sale alguien asegurando tener la solución definitiva para el problema: la utilización de un chip electrónico que, colocado en las zapatillas, revelaría objetivamente si el atleta en cuestión pierde o no contacto con el suelo. Pero… ¿alguien ha visto alguna vez ese chip? ¿De verdad existe? ¿O se trata más bien de un mito al estilo de la piedra filosofal o –ya en la historia más reciente- el automóvil que funciona con agua del grifo?
Con todo, cabe también preguntarse si, de existir, su utilización sería factible. Yo no lo creo, francamente. Y no solo porque en mi opinión la solución al problema no está tanto en el recurso a la utilización de medios tecnológicos como en la toma de decisiones valientes por parte de federativos y jueces, los primeros en la línea de aumentar las distancias sobre las que se disputan las pruebas y los segundos aplicando el reglamento a todos por igual. Para empezar, el empleo del supuesto chip prodigioso obligaría a una redefinición –explícita o tácita- de lo que es la marcha. Porque este sistema, más que determinar la legalidad o ilegalidad de la técnica de un marchador, lo que haría realmente es cuantificarla en términos de infracciones puntuales. Es decir, computaría el número de pasos que el marchador habría efectuado sin respetar la regla del contacto permanente con el suelo. Una vez contados todos, ¿qué número de pasos “antirreglamentarios” se supone que debería permitirsele dar a un marchador antes de proceder a descalificarlo? ¿Veinte, treinta, cuarenta...? ¿Cien en los veinte kilómetros y doscientos en los cincuenta? Pongamos que ese número se estableciera a partir de un porcentaje fijo para todas las pruebas. ¿Qué tal un uno por ciento? Eso significaría que a partir de ese momento la marcha sería de hecho una progresión de pasos efectuada de tal forma que el contacto con el suelo se mantuviese sin interrupción en un 99 por ciento de los mismos. Un disparate. Y ya no hablemos del sinsentido que supondría dar por bueno que para juzgar de forma efectiva la marcha se tuviera que empezar aceptando que en esas pruebas se pudiese correr un poco.
jueves, 3 de agosto de 2006
Buscándose las habichuelas en 1928

"¡50 millas de baile!"
"Eric Sunderland, poseedor de 37 récords australianos de marcha, bailará desde Geelong a Melburne"
Este recorte pertenece a un periódico australiano de 1928. En el artículo se avisa del intento del marchador Eric Sunderland de establecer un récord de “baile de larga distancia” entre las ciudades de Geelong y Melburne, distantes 50 millas una de otra. Logró su objetivo (eso sí, cambiando de pareja cada cierto número de millas) y vinieron los problemas. Entre las autoridades deportivas de su país surgió la discusión acerca de si el hecho de haber recibido un premio por su proeza danzarina convertía a Sunderland en un profesional del deporte y por tanto debía ser desposeído de su “status” amateur y perder toda posibilidad de competir en pruebas oficiales. (Además de esos 37 récords australianos a los que se refiere el artículo, Sunderland poseía asimismo el récord mundial de las 10 millas, prueba olímpica en 1908, con 1:14:39.6.) Afortunadamente, al final prevaleció eso que se da en llamar el sentido común.
Y ahora la moraleja de la historia. A quienes pueda parecerles un tanto ridículo este intento de récord por parte de un marchador habrá que recordarles que ese mismo año 1928 la marcha había sido eliminada del programa de competiciones de los Juegos Olímpicos de Amsterdam. Imaginemos por un instante que el COI convenciera finalmente a la IAAF de la conveniencia de suprimir las pruebas de marcha en Pekín 2008 y Juegos sucesivos. Sin el ADO -que ya no tendría sentido-, con las becas federativas consecuentemente reducidas y los hasta un minuto antes fieles patrocinadores haciéndose ahora el longuis, ¿qué salida les quedaría a todos aquellos que viven hoy de la marcha en España? ¿Quizás "Mira quien baila" ?
Foto cortesía de “Centurion Footnotes”, organo de comunicación del Australian Centurion Club.
El primero

Bernardo José Mora
Los Juegos no iban a ser hasta tres años más tarde, pero el Estadio Olímpico de Montjuic ya estaba más o menos listo y nosotros lo íbamos a estrenar. Digo estrenar, que no inaugurar, porque la inauguración oficial, con la presencia de los Reyes y todo, iba a ser unos meses después con motivo de la celebración de la Copa del Mundo. El estreno se iba a llevar a cabo aprovechando el Campeonato de España. Así, si salía algo mal tampoco se iba a notar mucho y la gente a duras penas se iba a enterar.
Porque he dicho que el estadio estaba más o menos listo y así era exactamente, o sea, que había sitios que más y sitios que menos, y todavía quedaban obreros trabajando en los andamios mientras se disputaban las pruebas, y a veces pasaba que con los atletas en la línea de salida, el juez daba las órdenes, a sus puestos, listos, un obrero pegaba un martillazo y se escapaban tres corredores.
Pero a lo que iba. Ese fin de semana quiso la Historia que nosotros en conjunto fuéramos los primeros en utilizar el estadio, pero no me equivoco mucho si adelanto que cada uno particularmente tenía su propio y oculto anhelo de ser el primero en algo él solo. No sé, digamos que el primero en saltar, el primero en lanzar, el primero en ganar una eliminatoria -ya no hablemos si se trataba de una medalla-, el primero en utilizar los servicios…
Yo fui el primero en quedar último en una prueba de marcha.
No es que pretenda ahora disculparme, no es plan después de tantos años, pero, vamos a ver, tampoco habría sido así si los dos o tres tipos que marcharon durante toda la carrera detrás de mí lo hubieran hecho hasta el final en lugar de abandonar a falta de solo un par de kilómetros. Y encima, uno de ellos completamente deshidratado a causa del calor y la humedad, por lo que fue el primero en ser evacuado en ambulancia, menuda suerte.
A parte de esto, la carrera en sí no tuvo mucha historia. Fueron 20 kilómetros todos en pista –ahora saldrá alguien preguntando que a ver cuantas vueltas son eso, no falla- y al final ganó Daniel Plaza, que tres años más tarde ganaría también allí la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Como la prueba empezó cerca de las nueve de la noche, cuando terminó –o sea, cuando yo llegué a meta- en las gradas quedaban los amigos, y eso más que nada porque alguien nos tenía que guardar las bolsas. Y fue llegar y besar el santo, vaya. Un beso de despedida, me refiero, porque nos sacaron de allí a la carrera. Del tercero en adelante nadie tuvo ya ni para pasar por la ducha.
-Lo siento, hora de cerrar.
-Pero es que…
-Adiós.
Estábamos en el autocar que nos llevaba de vuelta del estadio a la residencia y algunos todavía llevábamos puesto el dorsal, mira tú. Y el Pegaso, con el aire acondicionado a toda leche.
-Oiga, chófer, a ver si además de hacer el ridículo alguno va a pillar una pulmonía.
Porque he dicho que el estadio estaba más o menos listo y así era exactamente, o sea, que había sitios que más y sitios que menos, y todavía quedaban obreros trabajando en los andamios mientras se disputaban las pruebas, y a veces pasaba que con los atletas en la línea de salida, el juez daba las órdenes, a sus puestos, listos, un obrero pegaba un martillazo y se escapaban tres corredores.
Pero a lo que iba. Ese fin de semana quiso la Historia que nosotros en conjunto fuéramos los primeros en utilizar el estadio, pero no me equivoco mucho si adelanto que cada uno particularmente tenía su propio y oculto anhelo de ser el primero en algo él solo. No sé, digamos que el primero en saltar, el primero en lanzar, el primero en ganar una eliminatoria -ya no hablemos si se trataba de una medalla-, el primero en utilizar los servicios…
Yo fui el primero en quedar último en una prueba de marcha.
No es que pretenda ahora disculparme, no es plan después de tantos años, pero, vamos a ver, tampoco habría sido así si los dos o tres tipos que marcharon durante toda la carrera detrás de mí lo hubieran hecho hasta el final en lugar de abandonar a falta de solo un par de kilómetros. Y encima, uno de ellos completamente deshidratado a causa del calor y la humedad, por lo que fue el primero en ser evacuado en ambulancia, menuda suerte.
A parte de esto, la carrera en sí no tuvo mucha historia. Fueron 20 kilómetros todos en pista –ahora saldrá alguien preguntando que a ver cuantas vueltas son eso, no falla- y al final ganó Daniel Plaza, que tres años más tarde ganaría también allí la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Como la prueba empezó cerca de las nueve de la noche, cuando terminó –o sea, cuando yo llegué a meta- en las gradas quedaban los amigos, y eso más que nada porque alguien nos tenía que guardar las bolsas. Y fue llegar y besar el santo, vaya. Un beso de despedida, me refiero, porque nos sacaron de allí a la carrera. Del tercero en adelante nadie tuvo ya ni para pasar por la ducha.
-Lo siento, hora de cerrar.
-Pero es que…
-Adiós.
Estábamos en el autocar que nos llevaba de vuelta del estadio a la residencia y algunos todavía llevábamos puesto el dorsal, mira tú. Y el Pegaso, con el aire acondicionado a toda leche.
-Oiga, chófer, a ver si además de hacer el ridículo alguno va a pillar una pulmonía.
Campeonato de España 20km marcha – Estadio Olímpico de Montjuic, Barcelona, 12 de agosto de 1989
1. D. Plaza 1.27:14.7 - 2. J. Marín 1.27:49.5 - 3. J. Barroso 1.28:04.2 - 4. F.J. Castro 1.30:36.9 - 5. A. Marín 1.30:53.4 - 6. M.C. Blázquez 1.32:05.9 - 7. E. Fdez.Alvarez 1.32:25.9 - 8. B. Labrador 1.33:10.8 - 9. J.A. García Bragado 1.33:43.8 - 10. L. Maroto 1.34:41.3 - 11. F. Vázquez 1.34:54.8 - 12. L.M. Muñoz 1.35:28.9 - 13. J. Marinas 1.36:01.5 - 14. A. Prieto 1.36:41.8 - 15. R. Losada 1.39:14.0 - 16. J. Rguez. Melcón 1.41:10.5 – 17. B. José 1.41:38.6
1. D. Plaza 1.27:14.7 - 2. J. Marín 1.27:49.5 - 3. J. Barroso 1.28:04.2 - 4. F.J. Castro 1.30:36.9 - 5. A. Marín 1.30:53.4 - 6. M.C. Blázquez 1.32:05.9 - 7. E. Fdez.Alvarez 1.32:25.9 - 8. B. Labrador 1.33:10.8 - 9. J.A. García Bragado 1.33:43.8 - 10. L. Maroto 1.34:41.3 - 11. F. Vázquez 1.34:54.8 - 12. L.M. Muñoz 1.35:28.9 - 13. J. Marinas 1.36:01.5 - 14. A. Prieto 1.36:41.8 - 15. R. Losada 1.39:14.0 - 16. J. Rguez. Melcón 1.41:10.5 – 17. B. José 1.41:38.6
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